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¿Los mordedores para bebés son seguros?

Cuando tienes un bebé, en algún momento de su desarrollo a partir de los cinco meses, comienza a querer morder cosas. Lo que sea, pero algo que alivie las molestias que empieza a tener en las encías debido a la aparición de los dientes. Es algo habitual en todos los bebés, que algunos lo pasan mejor y otros peor. Pero en general, todos los padres optan por comprar mordedores para bebés.

Sin embargo, son muchos los artículos que han hablado sobre ellos, unos a favor y otros en contra. Y quizá hay un estudio que no conoces y que puede hacer que, lo que pensabas era lo mejor para tu pequeño, sea algo que debas retirarle. Porque, ¿son seguros los mordedores para bebés?

La seguridad de los mordedores para bebés en entredicho

Para poder empezar y hacerlo sin entrar en opiniones, debemos citar la investigación que han llevado a cabo en la American Chemical Society de Estados Unidos. Se trata de un análisis de 59 mordedores para bebés que puedes encontrar en el mercado y que han querido saber si realmente son seguros o no.

Ante todo, quédate tranquilo sabiendo que sí, están libres de tóxicos. Pero hay que tener en cuenta que eso implica la aparición de otros ingredientes o elementos que también pueden afectar a la salud de los más pequeños.

Y es que, según los resultados que han obtenido, los mordedores para bebés no son tan «seguros» como pueda parecer en un principio. De hecho, hablamos de:

1. Aparición de sustancias químicas

En 26 de los 59 mordedores para bebés, los investigadores llegaron a encontrar químicos como Bisephenol F (BPF), Bisfenol-A (BPA) y Bisfenol S (BPS), sustancias que afectarían en mayor o menor grado al desarrollo de los más pequeños.

Además, siendo un producto que muerden y se llevan a la boca, hay más posibilidades de que esas sustancias químicas le afecten.

Para que te hagas una idea, el Bisfenol-A (BPA) ha sido prohibido en muchos países debido a su relación con el cáncer, obesidad, diabetes y otros problemas que afectarían al desarrollo del organismo.

Y lo mismo ocurre con las otras sustancias.

2. Presencia de parabenos

Los parabenos son en realidad conservantes. Sí, así es. En un juguete infantil, como ocurre en el caso de la cosmética, no te dicen que tenga conservantes. Pero sí parabenos. Y eso es solo otra palabra para designar lo mismo: conservantes que evitan que el producto se deteriore por los hongos, bacterias, y demás.

Pero no dejan de ser conservantes, y en la mayoría son químicos, lo que hace que, si los bebés son alérgicos o reaccionan a estos «parabenos» puedan ser perjudiciales para su salud.

Pues bien, en el caso de la investigación, los analistas encontraron parabenos en prácticamente todos los mordedores para bebés. Algo que afecta a la hora de querer un producto «seguro» para tu pequeño.

mordedores para bebé
Fuente

3. Tienen triclocarbán o triclosán

Tanto el triclocarbán como el triclosán son antimicrobianos. Es decir, productos que se le echan a los mordedores para bebés y que llevan sustancias para que no haya microbios en ese mordedor.

Pero hablamos de nuevo de sustancias químicas, lo que puede afectar a los más pequeños y hacer que su sistema cambie o se desarrolle de una manera diferente a como lo hubiera hecho sin la presencia de estos mordedores.

Estas dos palabrejas son en realidad un problema importante porque afectan al desarrollo del cuerpo, concretamente al desarrollo inmunológico, neurológico y reproductivo de los bebés. Y aunque los niveles que tienen no llegan a los límites, hablamos de un bebé, no de una persona adulta.

4. Pueden modificar su desarrollo

Lo hemos venido hablando antes, y es que los resultados del estudio dejan una consecuencia clara: que afectan al desarrollo del organismo y pueden provocar problemas tanto inmunológicos como neurológicos. De hecho, según el estudio podemos estar hablando de:

  • Una mayor probabilidad de que los niños sufran diabetes.
  • Mayor probabilidad de que aparezca obesidad.
  • Un aumento de la probabilidad de que padezcan cáncer a lo largo de su vida.

Los mejores «amigos» de los bebés

El estudio no deja en buen lugar a los mordedores para bebés, ya que la práctica totalidad de ellos suspende y ponen en riesgo el desarrollo natural del bebé. Pero a cambio sí dan opciones mucho más naturales (y económicas) que pueden ayudar a los más pequeños en esos periodos.

Una solución que se usaba antiguamente y que hoy día debería usarse de nuevo es el consumo de fruta o verdura congelada para aliviar el problema. Por ejemplo, se puede congelar una zanahoria para que después la use para morderla. Como en el periodo en que comienzan con los dientes ya pueden comer algo, la zanahoria puede ser una solución.

Si muerde fuerte, siempre puedes cortar un poco para que le sea más complicado romperla. Y al estar congelada aliviará las encías al mismo tiempo que le costará hincarle el diente.

Otras opciones podrían ser utilizar un pepino, plátano, o similar. Además, también se puede usar una toalla de algodón humedecida y congelada que ayude a morderla y aliviar.

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