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Los primeros dientes del bebé: lo que debes saber

Una vez que nace tu bebé, eres consciente de los cambios que se van produciendo conforme crece. Al principio, lo notas en el peso y en la estatura, que ves que va engordando y haciéndose más grande. Después, en su desarrollo. Y, un punto de inflexión, tanto para él como para ti, es el momento de los primeros dientes del bebé. ¿Te echamos una mano con eso?

Los primeros dientes del bebé

No podemos negar que, pasar por esta situación no es nada agradable, ni para los padres ni para el bebé. De hecho, es uno de los momentos más dolorosos que vivirás con angustia porque a nadie le gusta que su bebé sufra. Y, en este caso, el nacimiento de los dientes tiene un poco de sufrimiento debido a que los dientes han de atravesar las encías y eso duele.

Para que te vayas preparando, te diremos que suele ocurrir entre los seis meses de edad, y los 12 meses más o menos. Cada bebé es diferente; puede haber casos en los que los dientes salgan antes, o que incluso nazcan con alguno (no es una tontería), mientras que otros casos pueden tardar más. No hay que comparar entre bebés o regirte solo por lo que dicen los manuales; cada uno tiene su propio desarrollo. Lo que sí está claro es que, normalmente a los 3 años, ya tiene todos los dientes de leche fuera.

A modo de información has de saber que entre los 6 y 10 meses nacerán los incisivos centrales inferiores. Después, entre los 8 y 12, lo harán los incisivos centrales superiores.

A partir de los 9 meses podrían aparecer los incisivos laterales, tanto superiores como inferiores; y es a partir de los 10 meses que aparecen los premorales. A los 16 meses, los caninos y, entre los 20 y 30 meses, tendrá los segundos premorales. Así hasta un total de 20 dientes de leche.

primeros dientes del bebé
Fuente

Ahora bien, hay algunos síntomas que pueden avisarte de que el periodo de los primeros dientes del bebé están ya ahí. Estos son:

1. Babeo más habitual

Los bebés suelen babear, sí. Pero cuando se acerca el momento del nacimiento de los dientes, el babeo es mucho mayor porque la boca se prepara. Y es habitual que al final tengas que cambiarle varias veces, o ponerle más baberos, para mantenerlo seco.

El babeo es una respuesta que tiene su cuerpo a la situación por la que va a pasar. Y el bebé al principio no se da cuenta de ello. Siente que su boca está más rara, que le duele, y que babea más, pero para los padres es el indicio de que puede ocurrir esa aparición del primer diente en poco tiempo.

De hecho, junto al babeo, es habitual que también se noten las encías más enrojecidas y que se note un punto blanco, que serían los dientes en sí. Pero hasta que rompen la encía pueden hacer que el bebé no se sienta muy cómodo.

2. Irritación por los primeros dientes del bebé

Un dolor de muelas te pone de mala leche. ¿Por qué iba a ser diferente en los bebés? Pues bien, hay bebés a los que no les molesta en demasía el que les salga un diente. De hecho, a veces solo te enteras cuando ya está fuera porque su grado de dolor es más alto que el de otros niños (no es tan sensible).

Otros, sin embargo, sí que sufren bastante los primeros dientes del bebé, al punto de llorar, estar inquietos, querer morder y no sentir alivio con nada, etc.

Los expertos sí que recomiendan el uso de mordedores especiales, por ejemplo de frío, para tratar esas molestias y, en caso de que no surtan efecto, dar algún paracetamol infantil o similar para ayudar a que se relaje y a calmar el dolor.

Pero lo que antes se pensaba que era normal, como la fiebre o la diarrea, ahora avisan que no son síntomas habituales cuando salen los dientes y que, si persiste, lo mejor es acudir al pediatra para que revise su estado y lo trate en caso de que sea necesario.

3. Se lleva todo a la boca

Cuando algo te duele, sobre todo en la boca, te llevas la mano, o cualquier cosa, a la boca para intentar alcanzar la zona de dolor y presionarla para sentir alivio. No es una tontería, lo cierto es que es así.

De adultos, al doler una muela sabemos que, colocando la lengua o el dedo cerca de ella y masajeando encontramos alivio, y a los bebés les pasa algo parecido. Por eso su afán, cuando las encías comienzan a irritarse porque empiezan a salir los dientes, cogen cualquier cosa que esté a su alcance y se lo meten en la boca. Buscan algo de alivio.

De hecho, en ese momento es cuando se suelen usar los mordedores para bebés para que puedan morder algo que sepas que está limpio y que no le va a causar problemas.

No hay una fórmula especial para que tu bebé no pase por estos meses sin dolor, ni tampoco es bueno medicarlo para que no lo sufra. Simplemente hay que armarse de paciencia y de muchos mimos para intentar sobrellevarlo lo mejor posible.

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